
Ya lleva varios días quejándose de lo mismo el Doctor, lo oí hoy mismo rezongar otra vez que está cansado de que el conejo le refriegue la guita en la cara, y yo no soy tan delirante como para pensar que un conejo puede tener la necesidad de refregarle la guita en la cara a un ser humano, indudablemente hay un amo detrás, que ha sabido amaestrar a su mascota para que ejecute a la perfección un acto tan cruel, sí, debe de ser un señor muy elegante, que visita diariamente al Doctor, y al saludarlo se quita el sombrero, abriendo el telón para que su conejo salga y comience con el número, de tomar muchos billetes y masajéaselos en el rostro al pobre Doctor hasta humillarlo, sí, sin dudas es eso, el conejo no tiene el morbo , solo actúa conforme a cómo se lo ha enseñado, así que siento que por ahora no me queda otra alternativa que comprenderlo al Doctor, porque lo cierto es que desde que le pasa lo del conejo siempre se ha desquitado conmigo, y cuando en el menú hay ensalada me pide puré, y cuando hay puré me pide ensalada, y así se descarga el Doctor.
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